Vista Del Angel Hotel Boutique 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Servicios 24 horas
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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No se permiten mascotas
Ubicación
Situado a 3 km del Parque Vulqano en Quito, el hotel Vista Del Angel Hotel Boutique, de 4 estrellas, ofrece una tienda y un restaurante. Con una ubicación cercana a la Basílica del Voto Nacional, el hotel incluye 12 habitaciones, además de un jacuzzi, una bañera de hidromasaje y una sauna.
El Museo de Arte Colonial se encuentra a tan solo 5 minutos andando de este hotel. Además, los hermosos parajes naturales del Panecillo están a 2 km de distancia. El Parque Itchimbía está a un agradable paseo del Vista Del Angel Hotel Boutique Quito, mientras que la estación de autobuses el Juan Martinez, está a una distancia de unos 10 minutos a pie. Podrás visitar el lago Pileta San Blas, a 9 minutos andando de este alojamiento, y disfrutar de la naturaleza de Ecuador, disfrutando de momentos de paz y tranquilidad. El hotel Vista Del Angel Hotel Boutique también está a un par de minutos en coche del Museo de la Ciudad.
Con vistas a las montañas, algunas habitaciones del hotel cuentan con una chimenea de piedra, además de un sofá y un escritorio. Las habitaciones disponen de un baño privado con secador de pelo y bañera de hidromasaje. Las habitaciones de huéspedes en este lugar incluyen almohadas de plumón hipoalergénicas, almohadas hipoalérgicas y almohadas no alergénicas. Los cuartos de baño disponen de bañera de hidromasaje y ducha, además de artículos de tocador para huéspedes.
Se sirve desayuno todas las mañanas en el restaurante. El restaurante Theatrum con comida sudamericana, está ubicado a solo 8 minutos andando de este establecimiento.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en el Vista Del Angel Hotel Boutique y, déjenme decirles, fue una experiencia que me dejó completamente maravillado. Desde la llegada, el personal se mostró excepcionalmente amable, y eso siempre marca la pauta para una buena estancia. Las habitaciones son un refugio de confort, con minibar y vistas que te quitan el aliento, perfectas para disfrutar con un buen vino local después de un día explorando Quito. La cena en el restaurante fue un deleite; cada bocado evocaba los sabores de nuestra rica gastronomía, y el desayuno, servido en un entorno con vistas a la ciudad, fue simplemente memorable. Sin olvidarme de mencionar la limpieza impecable de cada rincón, una carta de agradecimiento al equipo de limpieza por su dedicación. Sin duda, volveré con amigos para seguir disfrutando de este encantador hotel. ¡Altamente recomendado!