Vista Del Angel Hotel Boutique 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Servicios 24 horas
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Vista Del Angel Hotel Boutique Quito, de 4 estrellas, pueden llegar fácilmente al Museo de Arte Colonial, enclavado a unos 5 minutos a pie. Con una ubicación a 750 metros de la Basílica del Voto Nacional, el hotel tiene vistas al jardín y está equipado con un restaurante a la carta.
El Centro de Arte Contemporáneo está enclavado no muy lejos de este hotel, mientras que el Museo Casa de Sucre está enclavado a tan solo 13 minutos a pie. La Escuela Politécnica Nacional es un lugar educativo popular para visitar a una distancia de 2 km del Vista Del Angel Hotel Boutique Quito. Visita Plaza Moderna Plaza Hno Miguel, a poco más de 10 minutos a pie de este alojamiento, y siente una armonía completa con la naturaleza de Ecuador. A pocas cuadras del hotel, los huéspedes también encontrarán el Parque Itchimbía. Puedes tomar el autobús en la parada Juan Martinez, a unos 200 metros del Vista Del Angel Hotel Boutique.
Este lugar cuenta con 12 habitaciones, algunas de ellas incluye una zona de comedor y una zona de estar, y está equipado con opciones de autoservicio como minibar, equipo de café y té. Los agradables detalles incluyen una chimenea de piedra, además de un escritorio. Además, los dormitorios separado están amueblados con un armario. Los baños privados están equipados con un inodoro separado y una ducha, además de un secador de pelo y toallas de baño.
En el restaurante del establecimiento se ofrece una amplia selección de especialidades internacionales. Hay un bar lounge en las instalaciones. El restaurante Restaurante & Cafeteria Vista Del Angel con comida sudamericana, está ubicado a unos cuantos pasos del Vista Del Angel Hotel Boutique.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en el Vista Del Angel Hotel Boutique y, déjenme decirles, fue una experiencia que me dejó completamente maravillado. Desde la llegada, el personal se mostró excepcionalmente amable, y eso siempre marca la pauta para una buena estancia. Las habitaciones son un refugio de confort, con minibar y vistas que te quitan el aliento, perfectas para disfrutar con un buen vino local después de un día explorando Quito. La cena en el restaurante fue un deleite; cada bocado evocaba los sabores de nuestra rica gastronomía, y el desayuno, servido en un entorno con vistas a la ciudad, fue simplemente memorable. Sin olvidarme de mencionar la limpieza impecable de cada rincón, una carta de agradecimiento al equipo de limpieza por su dedicación. Sin duda, volveré con amigos para seguir disfrutando de este encantador hotel. ¡Altamente recomendado!